Como suele ser habitual entre personas con dos trabajos, dos niños pequeños y una intensa vida social, en los últimos meses me he visto más bien escaso de tiempo para bloguear. Lo que suele desbloquear una situación así es que te paguen por hacerlo, por supuesto, y en mi caso ya hace un mes y medio que un alma caritativa (el periodista y editor Javier Blánquez) me ofreció escribir un blog cobrando en forma de columna quincenal en la revista playgroundmag. Esto, unido al hecho de que se trata de una columna en una revista musical, ha resucitado en mí la voluntad de escribir sobre mis cosas, como suele decirse. Nunca en mis casi 39 años de vida había escrito sobre música, y de pronto me encuentro con que (debidamente desvinculado del imperativo de la actualidad y del nefando impulso de hacer críticas) escribir sobre música me produce un placer inigualable. No debería sorprenderme, teniendo en cuenta que la literatura y la música son mis dos grandes pasiones. De acuerdo, también lo es la bebida, pero digamos que la literatura y la música son las cosas que hago para divertirme cuando estoy solo. Mis pasiones de toda la vida y prácticamente las dos únicas formas de consumo cultural que todavía practico.
Así es como he resucitado el eslogan de paganismo pop y me he embarcado en hacer una serie de artículos donde la crítica musical deje paso al puro diletantismo y la especulación ociosa, la libre asociación, el surfeo freestyle de la red y la investigación puramente subjetiva en las razones por las que me gusta la música que me gusta. Mi columna canta casi dolorosamente en medio del resto de artículos de la revista, mucho más irónicos y sofisticados, y por ello le pido disculpas al señor Blánquez, por ser tan absolutamente freak, pomposo, anticuado, remilgado y sobre todo insosteniblemente peñazo. Yo soy así, siempre lo he sido y por tanto estoy acostumbrado. Pido disculpas a quienes ahora me tienen que pagar por ello. Pero quiero compartir aquí lo que ya llevo escrito, porque me estoy divirtiendo como un enano. A un nivel secundario, aunque nada desdeñable, mi columna Paganismo Pop tiene como objetivo impresionar en la medida de lo posible a mis amigos con los que comparto (ciertos) gustos musicales y hablo de música, especialmente a Tomás Nochteff y Álvaro Barcala. Y en última instancia, leyendo estas columnas que ya he escrito, sospecho que hay algo más personal en ese nuevo blog musical que en el antiguo literario, que al no estar sufragado por nadie sufre terribles rachas de abandono. Qué le vamos a hacer. Estoy corrupto hasta la médula.
Aquí van los links con las tres primeras columnas. (Los títulos verdaderos son éstos, en la revista los cambian):
PAGANISMO POP 1: TASOMANCIA
PAGANISMO POP 2: RITUAL SIN MITO
PAGANISMO POP 3: LA BROMA ASESINA (1)

Yeah!
ResponderEliminarCon Paganismo Pop tienes para mucho tiempo. Lo que vaya a seguir tiene una pinta fenomenal, y no creo tengas pocos lectores. No sé qué artistas o grupos van a aparecer, supongo que algo sobre TG/Psychic TV/X-TG/Coil caerá, y que en algún momento aparecerá Julian Cope. O no, al fin y al cabo, no depende de nadie más que tú.
ResponderEliminarMe quedo con ganas de pregunta -más allá de los paseos psicogeográficos de Iain Sinclair- por otros magos, o de qué manera estos intereses han ido haciéndose visibles en tus libros (aunque puedan haber existido desde siempre)Seguiré leyendo el blog, sea o no el verdadero. Un saludo y hasta otra.
Me alegro un montón, Javier. En el fondo, es una cuestión puramente física y existencial, lo que nos queda: sobrevir en este planeta. Y mejor que mejor hacer lo que a uno le plazca. Qué pagan... Bienvenido al planeta de los euros, los dólares, los Yuans...Ya no quedan cuentas ni conchas marinas con las que trapichear, pero quién sabe de lo trueques... Igual vuelven. Aquí tendrás un seguidor incondicional. Por cierto, hablando de literatura, cine y música si te apetece darte una vuelta por el inquietante bypas. Siempre tendrás un cerveza virtual esperandote. Un Cordial saludo y buena suerte
ResponderEliminarhttp://elinquietantebypass2010.blogspot.com.es/
Felicidades por los dos artículos sobre KJ, me parecen magníficos. Javier tiene buen olfato para fichar. ¿Qué te pareció el concierto de ayer? Te vi por la puerta y te quise felicitar en persona, pero no pudo ser. Seguiré tus andanzas paganistas.
ResponderEliminarLa verdad, el concierto me gustó pero me esperaba un poco más. Los había visto por última vez en verano de 2008 en el Apolo y fue un concierto mucho más largo, espectacular, intenso y entregado. Este año a Coleman lo vi un poco "apagado", lo cual, por supuesto quiere decir que seguía siendo una fuerza de la naturaleza, pero un poco menos. Y además, el disco que presentaban ahora era más potente que el de la otra vez.
ResponderEliminarMe regalaron tu libro en Sant Jordi. Ya te diré qué me ha parecido. Si es tan apabullante como tus dos artículos sobre KJ en Playground, te veo ascendiendo a ciertos altares...
ResponderEliminarAdmiro su punto de vista en relación a sus artículos musicales. No sabe lo reconfortante que resulta leer a quién apela a algo más (o algo diferente a) que conocimiento acumulado. Supongo que en parte se debe a que hago lo propio, ficcionándolo directamente. Le deseo lo mejor.
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