29 mayo 2010
QUE NADIE SE MUEVA
Ya sabéis que no anuncio en mi blog cada novela que traduzco, por una simple cuestión de compasión humana. Sin embargo, cuando una traducción me hace sentirme particularmente feliz o particularmente afortunado, me gusta poner aquí un pequeño homenaje. Esta semana he entregado la última novela de Denis Johnson, Nobody Move, cuyo título he traducido por Que nadie se mueva para ser publicada en Literatura Mondadori a finales de este año o principios del que viene, no estoy seguro. Es el quinto libro de Johnson que se publica en nuestro país, después del que tradujo Benito Gómez Ibáñez para Anagrama (Ángeles derrotados), las dos traducciones de Rodrigo Fresán para Mondadori (Hijo de Jesús y El nombre del mundo) y la que hice yo hace un par de años (Árbol de humo).
Decir que Nobody move es un libro extraordinario no sorprenderá a nadie que haya leído los anteriores, y el hecho de ser una novelita cómica de apenas cien páginas no decepcionará para nada a quienes se quedaron alucinados con las setecientas de delirios místicos y paranoia de Árbol de humo. Nobody Move fue escrito como un serial en cuatro entregas para la revista Playboy y es un homenaje obvio a las novelas de crímenes pulp de los años 50 y 60, atiborrada de humor negro, diálogos chulescos, vampiresas trágicas, sicarios malvados y un torpón y desastroso protagonista que recuerda al Steve Buscemi de los hermanos Coen o de Los soprano. Igual que en las novelitas pulp, la trama es sencilla y súper rápida y está plagada de tiroteos, persecuciones, extorsiones, huidas y secundarios de tebeo. Ambientada en los suburbios montañosos del este de Los Angeles, la novela arranca cuando a Jimmy Luntz, cantante de coral y gafe profesional, lo agarra un sicario llamado Gambol con la intención de romperle una pierna para que pague lo que debe a su jefe. Luntz no se deja romper la pierna y le pega un tiro a Gambol, desencadenando la subsiguiente historia de persecuciones y venganzas. Su historia se une pronto a la de la femme fatale india Anita Desilvera, que después de ser incriminada en un desfalco de dos millones de dólares por su marido y un juez corrupto emprende su venganza personal contra éstos dos. Para tranquilidad de los fans de Johnson, más allá del pastiche hay aquí muchas cosas genuinamente "denisjohnsonianas": los personajes sin rumbo que van dando tumbos por el gran páramo americano; el crimen, que siempre aparece de una forma u otra en los libros de Johnson, el alcohol y las drogas. Algunos personajes secundarios son clásicos de sus libros, como por ejemplo la enfermera licenciada de los marines que ahora vive de robar fármacos de los hospitales y vendérselos a hampones. Algunas escenas horripilantes de esta novelita rivalizan con Árbol de humo en su capacidad de quedarse grabadas en el inconsciente del lector, como los dos gángsters que se comen literalmente los testículos de los tipos que les intentan estafar, o una escena del final con una bolsa de colostomía que os aseguro que no olvidaréis. Hay algo de esa poesía mística de Johnson, por fin, reducida a su mínima expresión pero perceptible en las breves descripciones alucinantes y geniales y en los elementos simbólicos, como el río Feather que hace de eje de la novela y que aparece representado a través de los ojos mágicos de los indios. En suma, dos o tres horas que vais a disfrutar como enanos, confiad en ello. Os lo dice alguien que se siente tremendamente afortunado de haber traducido ya dos novelas de este genio.
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Hola Javier, primera vez que comento tu blog. ¿Podrías recomendar algunas novelas o relatos que se desarrolle en plan roadmovie a lo largo y ancho de los Estados Unidos o de cualquier otro escenario inventado? Me gustaría leer algún ejemplo de relato de carretera que funcione bien en literatura, a pesar de la ausencia de música. Muchas gracias.
ResponderSuprimirAh, querido, qué noble sentir compasión humana y no compasión canina, que es la que sentimos el resto.
ResponderSuprimirMUA!
No he leído nada de Johnson, pero este Nobody move tiene verdadera buena pinta, tal y como lo retratas. Caeremos sobre él.
ResponderSuprimirAl primer comentario: no soy ningún experto, pero pongo algunas que me han gustado. Entre las más conocidas, Los vagabundos del Dharma de Kerouac y Las uvas de la ira de Steinbeck, claro. De las más modernas, La carretera de Cormac McCarthy, Not Fade Away de Jim Dodge, Hello America de J.G Ballard y Amnesia Moon de Jonathan Lethem. Seguro que hay más pero no me acuerdo.
ResponderSuprimirMuchas gracias, tendré muy en cuenta tus referencias, un saludo!
ResponderSuprimir¡Qué envidia haber podido hincarle el diente (como traductor digo) a esta descacharrante novela! Debo reconocer que nunca había leído a Johnson y que me aproximé a este Nobody Move precisamente con la excusa del pastiche pulp, pero desde luego me ha abierto el apetito y no será ni mucho menos la última.
ResponderSuprimirUn saludo.
Ya que la mencionas (Amnesia Moon), ¿qué pasa con Mondadori, no se atreve con las novelas más puramente CF de Lethem, como AM y Gun, With Occasional Music? Sería una pena, pues molan bastante más que, por ejemplo, The Fortress of Solitude.
ResponderSuprimirMás sobre traducciones: ¿cuándo está prevista la publicación de la traducción de This is Water, de DFW?
Saludos.
-CW
Gun with Occasional Music se tradujo hace años pero no se publicó nunca, supongo que por cuestiones comerciales. This is Water se debería publicar este año. The Pale King la empiezo a traducir en septiembre.
ResponderSuprimir¿"Already Dead" se acabará traduciendo?
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